Son 100% biodegradables. Los filtros están hechos de celulosa natural y las fibras provienen de bosques sostenibles con certificación FSC. Los filtros BIO están sin blanquear y sin ningún producto químico, por esta razón tienen su color característico beige. Y aunque los filtros son biodegradables, por supuesto es mejor si los tira a la papelera más cercana.