A diferencia de los tutores tradicionales, no sólo sirve para guiar el crecimiento de la planta, sino que, además, atrapa a los insectos que intentan invadir nuestro cultivo, sin daño alguno para las plantas.
Los tutores trampa cumplen dos funciones fundamentales:
La goma natural (sin feromonas ni químicos) que impregna el ángulo interior atrae y atrapa al insecto.
Disponible en varios tamaños y también en versión nocturna.